viernes, 25 de abril de 2008

Envidia de lluvia

Circo, sumisiones,abismos y tajos. La de los pétalos en la boca te observamientras las frutas se calcinan en las fauces. Siempre entre los muslos. Siempre suave.
Harapos en la ventana, y en las sombras del rincón te encuentro, desde el otro extremo, desde el silencio que jura una mañana lánguida.
La mujer o la miseria.
Al otro lado del muro te hallo, deleitado, hay manos que te arrancan de otros sitios. Hay flores, siempre las hubo. Desde el último peldaño observo aquellos látigos dentados que aguardan a la mujer acribillada en menarca de luna.
Tus rincones,antiguos, indudables,gritan, vociferan mi nombre.
Yo ya no respondo más por él.

2 comentarios:

Quiqué Buñuelos dijo...

sabés que me gusta de este poema?...las fotografías múltiples que hay en él...es un buen recurso...tantas escenas se representan en esta cortas y enorme escena...
un abrazo...

Anónimo dijo...

lamentablemente muchas veces me acuerdo de vos. ganas luz .ganas recuerdos